Sobresalir en el POP

Muchas veces en una vidriera o en una góndola es posible observarse un hermoso caleidoscopio de colores de todas las intensidades y combinaciones. La pregunta es: ¿cómo diseño el packaging de mi producto?
Es menester conocer muy bien como será el punto de venta (POP). Conocer como es el espacio, saber como se distribuyen los diferentes productos nos dará un panorama inicial de como funciona este ámbito tan preciado para nuestra empresa. En este lugar debemos preguntarnos cuáles serán los colores que pueden llegar a sobresalir del cúmulo de envoltorios de otras marcas. Si todo el packaging es de colores estridentes y fluos aparecer con un packaging color gris mate puede ser una apuesta arriesgada pero si los elementos de comunicación son bien operados puede lograrse un gran golpe. Si se quiere avanzar sobre mayores certezas es posible hacer pequeños sondeos con público de testeo para analizar que sensaciones produce el packaging de prueba.
Respecto el diseño en sí debemos llamar la atención pero también es fundamental lograr claridad: debe saberse muy fácilmente qué producto se está comprando. En este punto muchas veces cobran una abismal importancia las fotografías, piensen por ejemplo en los envoltorios de alfajores o galletitas del kiosko. Si la foto no se vé bien el producto no se compra.
La forma del packaging puede dar lugar a la creatividad generando a veces verdaderos cambios de paradigma. No está mal plantear siempre una opción standard mas bien tradicional así como tampoco está demás darse el tiempo de pensar lateralmente y generar alguna idea radical. Los brainstormings son muy buenos en este punto.
Esperamos que estos tips les hayan sido de utilidad. ¡Seguramente retomaremos este tema en otro post!

Gestión de impresión

La gestión de impresión es una labor muy importante de las agencias de diseño y comunicación. Un diseño puede ser pensado y ejecutado de la forma más brillante pero su labor se puede opacar con una impresión de mala calidad.
Es fundamental conocer cuales son aquellos proveedores que pueden garantizarnos una labor impecable donde el norte sea la perfección y no sacarse un trabajo de encima. Si el proveedor es comprometido entonces buscará trabajar en conjunto con la agencia de diseño en pos de lograr lo que el cliente está buscando.
Es común que en esta tarea se trabaje con pruebas y maquetas que emulen el resultado final, aunque estas nunca van a representar el trabajo final si pueden dar una idea de la intencionalidad de la pieza. Dichas muestras pueden servirle a los maquinistas del proveedor a tener una referencia más clara en el momento de la producción.
Incluso muchas veces es hasta deseable que el cliente y algún miembro de la agencia de diseño estén presentes en el momento de la impresión de forma de poder ajustar la composición del color junto con el maquinista en el mismo momento de la impresión. Esa es quizás la forma de disminuir lo mejor posible cualquier desfasaje entre los pretendido y el producto final.
Es también tarea de la agencia de diseño aconsejar al cliente respecto diferentes posibilidades de precios y calidades de acuerdo al proveedor. Muchas veces un costo bajo de impresión está vinculado a desantenciones y resultados no deseados aunque claro, hay excepciones.
Finalmente cabe destacar que las agencias de diseño y marketing en general pueden ayudar a sus clientes a gestionar aspectos administrativos vinculados a la facturación, pago y envío del material impreso al destino deseado, esté ubicado localmente o a gran distancia, situación para la cual se contratarán sistemas de envíos o encomiendas.

Posicionamiento en buscadores: SEO vs SEM

Hay dos posibilidades de que su empresa se posicione en los primeros lugares de buscadores como Google: una es generando un sitio web con contenidos de buena calidad e interesantes para nuestros potenciales consumidores (Posicionamiento Natural, SEO) y la otra es pagandole al buscador (Google por ejemplo) para que se logre el resultado buscado. En este último caso se paga por cada clíck que alguien hace en nuestro enlace. Cuanto más se está dispuesto a pagar por cada clíck entonces nuestra web aparece cada vez mejor, compitiendo con otros sitios web que también están pagando por cada clíck. Es como una subasta: le decís a Google que pagás por cada clíck hasta $5 y si los demás no llegan a esa cifra tu web aparecera primera. Luego, si alguien está dispuesto a pagar $5,50 entonces pasarás al segundo lugar y así sucesivamente. El problema es que cuanto más gente usa este sistema, más plata hay que pagar por cada clíck para estar en una buena posición. Incluso, Google fomenta esta competencia regalando bonos de crédito a potenciales anunciantes con el objetivo de que haya que ofertar cada vez más para aparecer en las primeras páginas y por ello se invierta cada vez más dinero. Por estos motivos el posicionamiento pago (conocido como SEM) es cada vez más costoso. Ante esta situación, vuelve a cobrar notoriedad el Posicionamiento Natural (SEO) el cuál en principio solo requiere invertir en tener un sitio web de interés y que además esté bien programado para que los robots de Google y demás buscadores puedan leerlo fácilmente. Esta forma de posicionamiento no solo tiene a la larga la ventaja de ser menos costoso que el SEM, sino que puede ser mucho más efectiva ya que un sitio web de interés para los usuarios es difundido por la misma gente a través de las redes sociales. Además, en la medida que cada página de nuestro sitio web posee buenos contenidos, es probable que tengamos muchas puertas de entrada para los usuarios, debido a que los buscadores posicionarán cada página de acuerdo al contenido de la misma. Además, desde un punto de vista comunicativo, un sitio web interesante genera mejores relaciones con los usuarios que las que puede generar un sitio web de poca utilidad que esté siendo posicionado “artificialmente” a través de una campaña de SEM. Por todas esta razones nuetra recomendación siempre es trabajar el Posicionamiento Natural (SEO) y usar el posicionamiento pago (SEM) como una estrategia complementaria de difusión.